efe.- Un juzgado de Motril ha condenado a dos taxistas al pago de una multa de 460 euros, cada uno, por un delito de coacciones cometido contra otro compañero al que impidieron que prestara un servicio al considerar que no le correspondía por zona.

La sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, también condena a ambos a que indemnicen al compañero con los 16 euros del desplazamiento que no pudo realizar.

Los hechos ocurrieron el pasado 16 de julio, cuando un taxista se dirigía por el camino del Pelaíllo a recoger a unos clientes que lo esperaban frente a un hotel de Motril para ser trasladados a Torrenueva, momento en el que otro compañero propinó un manotazo en el capó del vehículo mientras vociferaba en publico que no podía trabajar en esa zona.

Poco después se acercó otro compañero que cruzó su taxi para obstaculizarle el paso e impedirle que recogiera a los clientes, que pretendían trasladarse a Torrenueva, desplazamiento fijado en 16 euros.