Opinión

José Manuel Cortés.- En los últimos tiempos Calahonda se ha convertido en un camping abierto para autocaravanas.

Hay dos lugares de especial concentración de las mismas: el espacio que hay detrás de la Iglesia; y el Rincón, junto al embarcadero. Además, se pueden encontrar autocaravanas en prácticamente todas las calles.

Hay espacios en los que se muestran señales que indican inequívocamente la prohibición de acampar, incluso de aparcar. Sin embargo, los caravanistas hacen caso omiso de las señales. Veo en este comportamiento una falta contra ¿tráfico?.

Pero, para mí esto no es lo más grave. Lo grave, desde mi punto de vista, es que los caravanistas vierten sus aguas sucias, sus restos de wáteres químicos, sus residuos, …. Al suelo sin más. En este punto añado: la principal concentración de vehículos y por tanto sus vertidos, está al lado de la Guardería.

Aquí veo una falta grave, muy grave, contra la salubridad, la higiene, el medioambiente.
Estos son los hechos que me hacen preguntarme: ¿cuál de todas, dentro de la variedad de administraciones que nos ¿administran?, tiene la responsabilidad sobre los hechos comentados? ¿La ELA de Calahonda? ¿El Ayuntamiento matriz, Motril? ¿La Delegación del Gobierno? ¿LA delegación de Costas? ……

Pido, desde aquí, que el responsable haga las gestiones necesarias para regular este fenómeno haciendo posible este tipo de turismo que puede producir pingües beneficios al pueblo pero, que al día de hoy, solo provoca incomodidades, falta de higiene, peligro para la salud, etc

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