Más de 40 familias de Ítrabo no pueden regar desde febrero del año pasado por los vertidos de aguas fecales

Vox denuncia que 207 marjales de cultivos de subtropicales e invernaderos están baldíos desde hace ya diez meses por esta causa

La Comunidad de Regantes de la Vega Baja de Ítrabo está formada por 43 agricultores que desde el mes de febrero del año pasado está cumpliendo la prohibición de no regar sus campos por la contaminación de aguas que existe en ésta y otras zonas de la Costa Tropical, según denuncian desde Vox.

En total, estas familias cultivaban 207 marjales de subtropicales e invernaderos, pero desde hace diez meses han tenido que dejar de plantar cosechas, las fincas rústicas se están secando y otras están abandonadas. Todo, por un mal que ellos mismos no han provocado. Su reacción ha sido más bien la contrario, puesto que han sido de los primeros que han denunciado esta situación y han pedido medidas, relata el concejal no adscrito de Ítrabo y afiliado de Vox, Antonio Jiménez Montes.

“Para su desgracia, añade VOX, se mantiene la situación ilegal de verter las aguas residuales sin tratar ni depurar del municipio de Ítrabo a las instalaciones (balsa y acequias) de esta Comunidad de Regantes que impide a los comuneros regar las fincas de las que son propietarios. La Delegación Territorial de Medio Ambiente de Granada el 6 de febrero de 2019 les comunicó que se abstuvieran de seguir regando sus tierras. Dicha Delegación, en resolución de expediente sancionador contra la Mancomunidad de Municipios de la Costa Tropical ya le requería el cese inmediato del vertido, cosa que a día de hoy se sigue produciendo, así como también se reconoce la responsabilidad de los daños y perjuicios que por incumplimiento de dicha obligación se puedan ocasionar al dominio público hidráulico o a terceros”.

“Los regantes están sufriendo las consecuencias de la mala gestión de las administraciones públicas, en concreto, unos daños tremendos que se cuantificarán en su momento”, advierte el presidente de la Comunidad. “Los han abandonado a su suerte”, añade Antonio Jiménez.

En una de las últimas solicitudes dirigidas a la Mancomunidad de Municipios de la Costa Tropical y al Ayuntamiento de Ítrabo, hace apenas unos días, los regantes reiteran que les habiliten medidas alternativas, como unas instalaciones hidráulicas adecuadas con las que puedan seguir regando sus fincas mientras que se realizan los proyectos que están pendientes y que a buen seguro tardarán.

El militante de Vox recuerda la norma de que “quien contamina, paga” (Directiva 2004/35/CEE), pero en este caso lamenta que por ahora los únicos que han pagado las consecuencias de dichos vertidos hayan sido estos agricultores.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here